| ARQUEOLOGÍA DE CANTO CHICO | |
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Canto Chico es un importante asentamiento arqueológico que se encuentra en las faldas orientales del imponente cerro San Jerónimo, y entre los pueblos de Canto Chico, Sagrado Madero y Arriba Perú. Se puede visitar la huaca siguiendo la antigua carretera a Canto Grande. Su nombre no cabe dura es reciente, con el tiempo ha perdido su original, libros como los de Villar Córdova y el diccionario de García Rossell se refieren al monumento como Lurigancho; un mapa antiguo de Carlos Romero (1933), lo señala como Hurinhuanchos. |
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Canto Chico corresponde al poblado que ocupó su terreno desde inicios de 1970, aunque, para la década del 40 ya existían algunas pequeñas propiedades, su nombre hace referencia en diminutivo a la pampa de Cantogrande, estilo que luego permitiría denominar a otras urbes (Canto Bello, Canto Sol, Canto Rey, etc). Con el nombre actual se registra en el inventario de monumentos arqueológicos del Valle del Rímac y Santa Eulalia, elaborado por Milla Villena (1976), posterior a ello por el inventario de monumentos arqueológicos de Lima Metropolitana elaborado por el Dr. Roger Ravines (1985). Y finalmente por la Misión UNI FORD (1994). |
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En el lugar se aprecia un gran montículo central que se levanta mediante el uso de gruesos tapiales, en algunas secciones se observan macizos adobes rectangulares y en su conjunto los elementos murarios aflorantes encierran una serie de espacios de planta rectilínea que en su parte céntrica se elevan en forma escalonada, los rellenos internos, que le permiten ganar altura, están compuesto de basura arqueológica, y donde la erosión no ha afectado su conservación, las paredes presentan un buen enlucido o acabado. |
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Para levantar gruesas paredes ha sido necesario cimentarlos con enormes rocas, del mismo modo existen murallas cuyo lado interno se rellenan para nivelar el terreno sobre el cual se elevan otras estructuras circundantes al montículo principal. Originalmente su extensión era mucho mayor, y en todo su extremo sur se disponían una serie de grandes estructuras y un conjunto residencial conformado por viviendas aglomeradas dispuestas sin ningún tipo de ordenamiento urbano, no cabe duda, que este sector correspondía a las viviendas de su población común, incluso se ubicaban grandes corrales que se emplazaban en las laderas de los cerros. |
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Gracias a las investigaciones efectuadas por el Dr. Rogger Ravines (1996 – 2000), sabemos que el sitio corresponde a las fases finales del período Intermedio Tardío (1300 d. C) y logra su desarrollo durante el Horizonte Tardío (1470 a 1535 d. C), es decir, la mayor parte de la arquitectura visible data de la época Inca, según los hallazgos efectuado, se sabe que su población estuvo vinculada a la producción agrícola y ganadera, además de diversos oficios como la cerámica, textilería y metalurgia. |
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| ARQUEOLOGÍA DE MANGOMARCA | |
Cerca a la avenida Gran Chimú, doblando a la izquierda y luego encaminándonos por la Av. El Santuario, encontramos hacia el flanco derecho un enorme complejo arqueológico el cual fue denominado Complejo Mangomarca (cuyo nombre deriva de Manku Marca o “Pueblo del señor”), que guarda en sí una belleza majestuosa a pesar de encontrarse afectada por la falta de mantenimiento y conservación por parte de las entidades respectivas.Cerca de este complejo ubicamos estribaciones andinas costeñas, las cuales se llenan de verdor y belleza durante la llegada de la estación invernal (de junio a septiembre). La loma de Mangomarca aún preserva ese equilibrio natural, en donde antiguamente se recolectaban diversas especies vegetales, además de especies animales como cérvidos, pequeños animales, aves y caracoles terrestres. |
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| ARQUEOLOGÍA DE CAMPOY | |
El nombre de Campoy se encuentra ligada a la historia antigua de nuestro distrito, sin embargo, sus propios habitantes desconocen la existencia de tan importante legado. Tratando de contribuir al conocimiento de sus orígenes milenarios, en la siguiente reseña, esbozamos el desarrollo cultural que se sucedió en esta banda de la margen derecha del valle bajo del Rímac. Campoy se asienta en una hoyada que se rodea de los cerros Chivo, Balcón y Gallo, antiguamente, durante el pleistoceno, la zona colindante al Rímac estuvo expuesto a desbordes del río y en algunos lugares existieron bofedales o pequeñas lagunas, donde quedó atrapada fauna que al presente es extinta, por ello en algunos sedimentos arcillosos hemos observados los restos óseos correspondiente a esta megafauna. |
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Cuando el hombre empezó a reconocer la zona, se encuentra con una diversidad de recursos vegetales y animales que son de su provecho, tanto el ecosistema de lomas y el monte ribereño le brindan las condiciones para que inicie un proceso de ocupación y experimentación con estos recursos. |
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A mediados del siglo XX, el arqueólogo norteamericano Louis Stumer, señala, que en los cerros colindantes a la hacienda Pedreros (Huachipa) existe un asentamiento vinculado a las primeras aldeas (5000 a. C), trabajos realizados por Jonathan Palacios (1994) señalan, que el sitio presenta una ocupación no tan antigua de la que se presume, se relaciona a la ocupación a la cultura tardía en la zona, en este caso al curacazgo Ychsma de Huachipa. No cabe duda que una de las obras de ingeniería más arcaicas lo constituye el Canal de Lurigancho. El mismo que transportó, hasta hace algunos décadas, las aguas del río Huaycoloro a la parte media de la quebrada Canto grande. Posiblemente, su construcción se inició hace tres mil años, época en la cual, la parte baja de la quebrada fue aprovechada y ocupada por una cultura compleja que construyó un enorme centro ceremonial a la que denominamos templo en “U” de Azcarrunz |
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En torno a otros testimonios antiguos podemos mencionar a los Montículos de Campoy, conjunto de estructuras que en la actualidad han desaparecido debido a que formaron parte de los terrenos del club Parinacochas, quienes nivelaron el área para la instalación de campos deportivos. Sin embargo, gracias a las fotos aéreas (SAN 340-1944), se pueden apreciar dos montículos bajos de planta casi cuadrangular, existiendo entre ellos una separación aproximada de cien metros y tratándose a la vez de promontorios similares a los que existieron en Potrero Tenorio (Azcarrunz) y que pudieron corresponder a la tradición Lima (100 al 600 d. C.) Aunque la revisión de estratos colindantes a la zona demuestran la existencia de material más antiguo. Cerca a estas estructuras entre Zárate y Campoy se ubicó otro montículo, aparentemente correspondiente a una ocupación temprana, ya que se detectaron muros con adobes plano-convexos y material alfarero relacionado a los estilos del Formativo Superior descubiertos en Huachipa (Palacios, 1987:13-24). El sitio fue destruido en la década del 60, debido a la extracción de arena por parte de la constructora Daniel A. Carrión |
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La Vizcachera, al igual que los anteriores asentamientos desapareció producto de la extracción de material para la construcción, según las observaciones realizadas se trataría de un sitio que se vinculó cronológicamente al del Formativo Superior (300 a 100 a. C). Próximo al lugar se encuentra Cerro Gallo, sitio que presenta una ocupación semejante a la Vizcachera y cuya ocupación se prolonga hasta la cultura Lima (100 a 600 d. C), fue excavado por Jonathan Palacios (1994), quien encontró una serie de recintos y plataformas en la parte superior del cerro, parte del cual se encuentra rodeado por algunas murallas que parecen restringir el acceso al mismo. |
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